La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general

lunes, 15 de enero de 2018

¿Y si todo empezó en Honduras?

Manuel Zelaya
¿Alguien se acuerda de Honduras? Este país centroamericano es considerado un laboratorio del Departamento de Estado de EEUU para probar estrategias que luego se aplicarían en el resto de América Latina para preservar el control sobre el patio trasero.
Mientras los medios de comunicación masivos llenan espacio con cualquier calamidad que ocurre en Venezuela, de Honduras  se habla poco o nada. Nadie habla de su 66% de pobreza, 42% de indigentes, de su desempleo cercano al 28%, ni que es el país que ocupa el puesto 130 sobre 188 en desarrollo humano. Este país tiene uno de los ingresos per cápita más bajos del continente americano y es el más desigual, siendo el sexto más desigual a nivel mundial.
Como sus vecinos, Honduras encuadró durante años en el estereotipo de república bananera, era uno de los estados sometidos a los caprichos de la empresa estadounidense United Fruit, que extraía recursos naturales de Centroamérica y Caribe a bajísimo costo para venderlo en el insaciable mercado de consumo de EEUU. Para que United Fruit pudiera hacer este negocio, necesitaba tener gobiernos centroamericanos controlados, con lo cual, el papel del embajador de EEUU en estos países era vital para derrocar gobiernos populares (como Arbenz en Guatemala, Bishop en Grenada o Torrijos en Panamá) y para instalar títeres afines a los deseos de Washington. Esta mecánica podía darse bajo diversos métodos, algunos sutiles como fraudes electorales y otros más toscos y aberrantes como golpes de estado militares, asesinato de presidentes y hasta intervención directa (invasión) del ejército estadounidense. La farsa democrática muestra un esquema de 2 partidos tradicionales: El Partido Liberal (PL) y el Partido Nacional de Honduras (PNH)
Esta injerencia norteamericana en Honduras es tal, que el embajador de EEUU recibe el nombre de procónsul, a diferencia de sus pares de otros países y tácitamente se acepta su papel de actor político en la política hondureña. Hoy las exportaciones principales no son las bananas, destacan las maquilas, las fábricas de trabajo esclavo que muchas empresas importantes instalan en estos países por la mano de obra barata.
En este escenario preocupante, ocurrió en 2006 un hecho que quebró las reglas, asumió como presidente José Manuel "Mel" Zelaya Rosales. En principio no parecía nada nuevo, un hombre rico perteneciente a la élite que controla política y económicamente al país, integrante de un anquilosado partido tradicional (PL), sin embargo, este hombre se dio cuenta del atraso de su país y comenzó a emprender reformas sociales, tocando los privilegios de su clase y acercándose a otros gobiernos populares de la región al adherir al ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas).
Semejante traición a su clase no pasa desapercibida, casos como este se escarmientan con severidad para evitar repeticiones. La gota que colmó el vaso fue la consulta que quería hacer Zelaya sobre una reforma constitucional, propuesta prohibida para los gobiernos populares.
En junio de 2009 un escuadrón militar capturó al presidente Zelaya mientras dormía, de madrugada y lo llevaron a Costa Rica, país que ni siquiera tiene fronteras en común con Honduras. A partir de este momento empezó una farsa de legalidad consistente en desprestigiar a Zelaya, se arguyó que las fuerzas armadas tuvieron que actuar para detener los atropellos del presidente. De los atropellos de las fuerzas armadas  no se encargó nadie y fueron llevados a cabo religiosamente.
El golpe de estado que ubicó temporariamente a un integrante del congreso, Roberto Micheletti, fue notoriamente condenado por el resto de Latinoamérica y de manera muy tibia por EEUU que no hizo nada por exigir que el presidente Zelaya sea restituido en sus funciones. Causan una gracia amarga las excusas del ex ocupante de la casa blanca, Barack Obama, quien dijo que no intervino para que no los acusen de yanquis injerencistas. La misma actitud que tuvo EEUU con Pinochet, Somoza o Suharto, vaya casualidad!
Dirigente indígena Berta Cáceres, asesinada en 2016
A diferencia de las dictaduras del Plan Cóndor o de otras que se observaron en Centroamérica, se disfrazó al golpe de destitución parlamentaria y hacer un llamado a elecciones  en un tiempo breve con la finalidad de no permitir que Zelaya se presente. Mientras en el país se produjeron feroces operativos represivos de la policía que dejaron un número considerable de muertos, heridos, detenidos y desaparecidos, como en otros tantos de nuestros países, las fuerzas de seguridad terminan sirviendo al cuidado de los privilegios de los oligarcas.
En todo este tiempo Honduras volvió a la senda de gobiernos títeres, las violaciones a derechos humanos han crecido considerablemente, la inseguridad es creciente, hay persecuciones y asesinatos políticos como el de Berta Cáceres, dirigente indígena que participa en el documental que les compartimos.
En las recientes elecciones presidenciales se interrumpió la carga de datos cuando la tendencia favorecía irreversiblemente a la fórmula de la esposa de Manuel Zelaya, Xiomara Castro. Con el tiempo, se repuso el sistema y milagrosamente se invirtió el resultado electoral a favor del candidato del PNH.
Con el correr de los años vemos el renacer de la derecha latinoamericana, que no tiene nada para sorprendernos, solo métodos más modernos de persuasión y sometimiento, en algunos casos más preocupada por los modos, por ejemplo, en hacernos creer que el único infierno, se llama Venezuela.





jueves, 4 de enero de 2018

El sueño de Ricardo

Silvio Berlusconi
Los italianos se parecen mucho a los latinoamericanos, las raíces latinas hacen que encontremos muchas semejanzas con nuestra realidad salvando el detalle no menor de que Italia es un país europeo desarrollado.
Sin embargo, podemos notar que en la historia reciente italiana se observa como el poder de los medios de comunicación hegemónicos se han cruzado dramáticamente con la política, al punto de hacer que un dueño de medios llegase a ser primer ministro: el magnate Silvio Berlusconi.

El mapa mediático italiano está ocupado mayormente por los medios de Berlusconi quien prácticamente decide que deben saber los italianos, como entretenerse y que pensar, o mejor dicho como no pensar.

Il pioniere della televisione spazzatura
Algunos se refieren a la televisión basura como aquella que con la excusa de entretener no realiza ningún aporte edificante, es de bajísima calidad, denigra a la mujer y exalta la ignorancia como un valor vinculado a cierta espontaneidad, simpatía y frescura, no es de extrañar que en muchos de nuestros países las grandes figuras de la tv se comporten como verdaderos imbéciles.
A través del entretenimiento vacío propuesto como única opción a los italianos, Berlusconi forjó un imperio y potenció su imagen personal convirtiéndolo en un actor político. En sus años de dominio mediático impuso las condiciones de como una sociedad debía alcanzar sus sueños de fama, miles de italianos se vuelcan a audiencias para participar en programas de tv sin demostrar talentos fructíferos: imitadores de Ricky Martin, hermosas chicas que hacen bailes sensuales, jóvenes que aceptan vivir  encerrados en una casa o señoras que hacen strip tease bizarros, todo esto motiva el morbo de la población que al ver estos espectáculos no se cuestiona la realidad en la que vive o peor, quizá quieran imitar estos dudosos ejemplos para conseguir fama fácil.
Este sistema de alarde de frivolidad genera sus monstruos, uno es un amigo de Berlusconi que se encarga de captar estos talentos, Lele Mora, quien se confiesa admirador de Mussolini y vive en una paradisíaca villa de Cerdeña donde celebra fiestas en las cuales participan políticos, empresarios y diversos oligarcas europeos, además concurren muchos de estos jovencitos talentosos: ex participantes de Gran Hermano o señoritas del clima (de los canales de Berlusconi) para divertimento de los primeros. Aunque cueste creer (suponemos que si usted lee esto le va a parecer increíble) muchos italianos quieren alcanzar esta forma de vida, no la del magnate Lele Mora a quien consideran inalcanzable, sino la de estas figuras mediáticas por su aparente facilidad. Otro residuo que se genera en este marco de frivolidad son los papparazzi, quienes persiguen a estos famosos para sacarles fotos con la finalidad de extorsionarlos o de continuar el vaciamiento intelectual de los italianos distrayéndolos con noticias estúpidas sobre las vidas privadas de estos personajes: borracheras, infidelidades, homosexualidades encubiertas, escenas denigrantes que nutren a revistas de gossip (chisme) que viven de esta escoria.  Alguien que alcanzó cierta fama y riqueza viviendo de la carroña mediática es un sombrío personaje llamado Fabrizio Corona, quien demuestra detestar a aquellos italianos que (inexplicablemente) lo admiran. Este personaje hizo dinero en las sombras extorsionando a personajes de la farándula hasta que él llegó a la fama luego de tener problemas legales que fueron ampliamente mediatizados. Esto demuestra que el sistema crea sus propios monstruos, se retroalimenta de personajes que generan distracción haciendo fama desde la nada apelando a nulas aptitudes que evidencien algún talento intelectual que no sea hacer dinero fácil a través del escándalo, la extorsión o la ridiculez (a veces combinados, como en el caso Corona)


¿La frivolidad es afín a la derecha?
Con la fama adquirida por Il Cavaliere Berlusconi, no le fue difícil hacer una carrera política exitosa, ¿de donde iba a recibir críticas si los medios los maneja él?
Hablándole a sus propios votantes-televidentes, Berlusconi no cesa en denostar a la izquierda, hablándole a gente que no tiene mucha idea de que es la izquierda, pero sin duda la vincula a algo indeseable.
No creamos que el caso italiano nos debe ser ajeno, con variantes nosotros también tenemos un panorama mediático que propone la falta de pensamiento y no es inocentemente. Quizá en Italia Berlusconi se formó su propia carrera moldeando la mente de los ciudadanos, en otros lugares los medios hacen el mismo trabajo para que uno de la clase dominante (Macri, Piñera, Peña Nieto, Kuczynsky) o afín (Temer, Lenin Moreno) haga lo que estos dueños de medios, miembros de esta oligarquía, quieren en beneficio propio.
La manipulación mediática de la realidad en pro del vaciamiento intelectual está dando pasos hacia una frivolización del mismo debate político, como se observa en los acalorados debates sobre la corrupción que se dan en dizque programas políticos sin meterse en cuestiones de fondo ideológicas, copiando el formato de programas de chismes.
Se nos impuso que para entretenerse no hay que pensar... y que debemos entretenernos todo el tiempo.





miércoles, 3 de enero de 2018

Un neoconservadurismo feliz: El exitoso experimento argentino

Jaime Durán Barba
En 1973 en Chile con el derrocamiento de Salvador Allende se puso a prueba un experimento, instalar por la fuerza un régimen neoliberal conservador violando todos los derechos humanos bajo la excusa de combatir al comunismo en el marco de una "guerra sucia" donde los muertos eran siempre del mismo bando.
Este sistema de dictadura atroz se exportó a otros países sudamericanos en el marco del Plan Cóndor, permitiendo el endeudamiento exponencial de estos países y la instalación de un sistema socio económico favorable a las élites y generador de enorme desigualdad que al día de hoy es muy difícil de erradicar.
Por aquellos años las dictaduras de derecha tenían excusas para explicar las abominables atrocidades cometidas: torturas, asesinatos, desaparición forzada, violaciones, y hasta el robo de bebés, amparadas por los medios de comunicación dominantes, el empresariado y la Iglesia.

En Argentina se está llevando un nuevo experimento para reinstalar el sistema neoliberal, con matices distintivos al del Plan Cóndor. El gobierno del ingeniero Mauricio Macri se dio en elecciones democráticas permitiendo que por primera vez en su historia un partido nuevo, de derecha y sin alianzas con el peronismo logra tomar el poder en Argentina votado por el pueblo. La cuestión es como llegó a ese poder, cómo lo mantiene y quienes lo ayudan en esta tarea.

El odio al otro como fuente de poder
Durante los últimos años de gobierno de su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner (CFK), llovieron denuncias por corrupción contra funcionarios de aquel gobierno, incluida la misma CFK y críticas contra medidas del gobierno propendientes a la asistencia social. Muchas de esas denuncias no prosperaron, pero sirvieron para sembrar el rechazo de amplios sectores de la clase media argentina al gobierno de CFK desde 2012 en adelante.
Este rechazo fue fomentado por medios de comunicación como el grupo Clarín o el periódico conservador La Nación, de amplia llegada a la clase media, haciéndose eco de estas denuncias y hasta generándolas e ignorando las desmentidas.
Todo esto hizo surgir una moralina de sectores relativamente acomodados de la sociedad que comenzaron a rechazar con mucha vehemencia la "corrupción K" (por Kirchner) y "los planes", la ayuda que el anterior gobierno le otorgaba a los sectores más postergados. Este rechazo se evidenció en protestas y en la creación de la grieta, la división entre detractores y defensores del anterior gobierno.
Presidentes Trump (EEUU) y Macri (Argentina)
El uso y abuso de las redes sociales es un ingrediente nuevo en la política argentina tanto para instalar un tema u opinión que al gobierno le interesa popularizar, como para difamar a funcionarios y periodistas que critiquen cualquiera de sus medidas. Esto se efectúa a través de empleados de call center (o granjas de duendes) que operan como trolls favorables al gobierno y que son quienes en gran parte mantienen activa la división entre los argentinos.
Esta grieta es el maná del gobierno de Macri, el permanente recuerdo de la maldad del gobierno anterior, le permiten a estos neoliberales implementar políticas que claramente benefician a los más ricos sin un rechazo masivo de la sociedad. Muchos argentinos están dispuestos a empobrecerse con tal de que "los K no vuelvan más", están dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para que el país salga adelante. Esto es raro, el esfuerzo parece que lo tienen que hacer los trabajadores, mientras que se desfinancia el estado eliminando subsidios a las exportaciones agropecuarias (uno de los principales ingresos del país), a la minería, rebajando impuestos a ciertos bienes de lujo y progresivos, habilitando la especulación financiera y abriendo indiscriminadamente las importaciones, todo esto sin el control de la inflación que tanto se había prometido y rebajando salarios y jubilaciones. Siempre se dice que Argentina es un país rico, capaz de abastecer con su extensión a 5 veces su población, entonces ¿porqué ahora la clase trabajadora tiene que aceptar su empobrecimiento?
La excusa que esgrimen los defensores del actual régimen macrista es que el anterior gobierno "se robó todo" ("se robaron un PBI" llegan a decir algunos, repitiendo esta peregrina afirmación emitida en un programa de televisión), sin embargo, de todas las denuncias por corrupción que llegaron a la justicia, son pocas las que lograron prosperar y varias salpican a funcionarios del actual gobierno. De todo lo que presuntamente se robaron no se recuperó prácticamente nada ni se sabe en que se lo habrían gastado,... si efectivamente se robaron lo que se dice.

La importancia de parecer honesto
Todo esto muestra como el experimento neoliberal que encarna el macrismo tiene una arista psicológica bastante pronunciada. Al lado de los desprestigiados opositores vinculados a la corrupción kirchnerista, a la resistencia violenta al "cambio", los funcionarios macristas parecen honestos.
Los asesores de imagen del gobierno se preocupan mucho por las formas, se han dado cuenta que a la población le indigna mucho más el modo en que comunica una medida que en las consecuencias de la medida. Permanentemente se utilizan focus groups para saber que inquieta a la población, que temores ésta tiene y que le parece bien. Gracias a esto el gobierno macrista estudia como encarar temas complicados como los casos de Santiago Maldonado o la desaparición del submarino ARA San Juan para pagar el menor costo posible. Si con esto no basta siempre hay algún odiado funcionario del gobierno anterior al cual detener por diversas corruptelas, la administración de la "justicia" se da en momentos específicos, a modo de cortina de humo para proteger al gobierno de problemas actuales que genera o no sabe controlar ni solucionar.
La imagen santurrona de la gobernadora María Eugenia Vidal (ver siguiente video) de la provincia más grande de Argentina es explotada por el gobierno. Es la política de mejor proyección para las presidenciales de 2019, no importa lo que diga, importa como lo dice, la contracara de los funcionarios del pasado acusados de soberbios, malvados y por si fuera poco, asesinos y ladrones.
El régimen liderado por el ingeniero Macri se caracteriza por incurrir en las mismas faltas que se le achacaban al gobierno anterior: censura a la prensa opositora, injerencia en la justicia, corrupción, fomentar la traición entre grupos opositores para mantenerlos divididos o presión sobre los gobiernos provinciales para obtener favores políticos  se realizan en las sombras, todo indica que el gobierno está detrás de situaciones aparentemente azarosas en las que no hay pruebas de su intervención, pero que son favorables a sus fines.




La estética emoji
El gobierno argentino se dirige a aquella porción de la sociedad que se cree con cierta superioridad moral y que defiende la meritocracia.
Hay un sector de la clase media al que se dirige el mensaje oficial y que está profundamente estudiado. Se trata de gente que dice sentir desprecio por la corrupción, de mentalidad conservadora, a veces muy religiosos, que en muchos casos en redes sociales dicen proteger a los animales, arman cadenas de oración para niños enfermos, pero que no tienen empacho en defender la pena de muerte, en exigir la prisión de corruptos sin muchas pruebas, en pedir que bolivianos, peruanos y paraguayos "se vuelvan a su país" o en relativizar (o avalar) la represión a manifestantes a los que tildan de revoltosos defensores de corruptos que viven de los planes del anterior gobierno. El macrismo se nutre de esta hipocresía tan difundida en la sociedad que lo sostiene.
El discurso del gobierno argentino se restringe a frases bientintencionadas muy simples repetidas muchas veces: respetemos a los mayores, oigamos a los que piensan distinto, deje bajar antes de subir al tren, seamos buenos vecinos, todo esto sostenido con millonarias campañas publicitarias como la del agradeselfie promovida por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, bastión del poder macrista.
La tierna estética de las redes sociales de la que se abusa el régimen es utilizada hasta para difundir los controles policiales en los medios de transporte público.
Otro aspecto en el que se insiste es en el del "emprendedurismo", que en otras épocas era la salvación personal en tiempos de crisis, hoy es visto como una oportunidad. Lo que antes era una "changa" para no caer en la pobreza hoy es aprobado como iniciativa personal.
La iniciativa personal es hasta promovida por los medios de comunicación que promueven ejemplos de particulares que tienen una idea ingeniosa o realizan algún trabajo social destacado ocupando espacio en la información verdaderamente relevante.
Esto podría confundirse con un discurso vacío, pero  no, tras esa aparente frivolidad se esconde una exaltación al individualismo y a la meritocracia: cada uno llega hasta donde puede y su talento le permita sin que haga falta la intervención del estado para ayudar a los menos favorecidos. Cuando la iniciativa de ayudar a los pobres la encarna el gobierno a través de los órganos del estado, se lo critica por que se busca votos promoviendo la vagancia, si lo hace un bientintencionado particular, es elogiado por su solidaridad. Paradójicamente quienes dicen sentirse afligidos por la pobreza, critican a aquellos pobres que crecen en la escala social con ayuda del estado. ¿La idea es acabar con la pobreza ayudando a los pobres o hacerla perdurar para que cierta gente se sienta mejor ayudando a los pobres con limosnas?
Algo que también hay que reconocerle al régimen macrista es que fomenta las ambiciones más oscuras de la sociedad. Este gobierno no ha otorgado ningún beneficio  relevante a la sociedad argentina, fomenta las individualidades. Una medida que tomó el macrismo fue eliminar la posibilidad de ver partidos de fútbol gratis de la liga argentina so excusa de que con el dinero que el estado destinaba a tal efecto podría usarse para construir escuelas y hospitales. La gente que avaló la medida no tiene hijos que asistan a escuelas públicas en su mayoría, ni usan hospitales públicos, pero encontraron valedero este argumento. Lo que en realidad permite esta medida es marcar una diferencia con sectores sociales a quienes consideran inferiores y esto es un mérito del gobierno de Macri que cierta clase media valora. De las escuelas y hospitales nuevos, ni noticias, al estado siempre la falta dinero, pero no importa, lo pondrán los trabajadores y jubilados quienes, en el peor de los casos, se indignarán contra los políticos, no contra Macri en particular.

El bloque de medios oficialistas
Los medios de comunicación cumplen un papel fundamental, el presidente Macri le debe sus triunfos a medios hegemónicos (Grupo Clarín, La Nación, Grupo América) que hacen campaña incesante tanto a su favor como en contra de todo aquello vinculado al gobierno anterior y no se haya adaptado a la época. Estos medios todavía siguen hablando de los mismos casos de corrupción atribuidos al gobierno de Cristina Fernández desde hace años. Incluso aquellos medios que ostentan una postura neutral muestran una velada simpatía por las formas y los modos correctos del gobierno actual como una asolapada crítica por el gobierno anterior en la mayoría de los casos.
En esta etapa se ejerce la censura, muchos medios de comunicación que no siguen la lógica anterior de alianza o neutralidad amigable, son considerados hostiles: Grupo Octubre (periódico Página 12, Radio AM 750), Grupo Indalo (Radio 10, C5N, vendido recientemente a Ignacio Rosner, ex empleado del Grupo Macri y de Clarín), periódico Tiempo Argentino, Radio Rivadavia o Radio del Plata AM 1030 son medios críticos del gobierno de Macri y corren riesgo de desaparecer o de cambiar dramáticamente la línea editorial. No hizo falta secuestrar a nadie, ni poner bombas como ocurría en otras épocas, la metodología es difamar a los dueños de estos medios (que en base a la campaña de prensa, sus dueños son vinculados por gran parte de la sociedad al gobierno anterior, esto los hace esencialmente corruptos y perseguidos por la justicia acólita al gobierno), esto permite una justificada falta de ayuda estatal (lo que se conoce como pauta), atraso en el pago de sueldos de los trabajadores de estos medios y el inevitable colapso económico del medio. Esto hace que aparezcan empresarios "salvadores" (y afines al gobierno) que compren estos medios no sin antes exigir el despido de aquellos periodistas más críticos para permitir la compra. Estos empresarios, difamados, presionados por la justicia y por las cuentas en rojo, ante la desesperación por vender, se encargan de hacer el trabajo sucio, los nuevos dueños ni se manchan las manos en despedir gente y el gobierno se escuda en la libertad empresaria para no aparecer como censor.

La post verdad y la mentira
La post verdad es una mentira que se opta creer por ser funcional a cierto ideario y que su repetición masiva la impone como verdad en términos goebbelianos. Los simpatizantes del gobierno de Macri no ignoran los Panamá Papers, el enriquecimiento de la familia Macri gracias al estado o las mentiras permanentes para maquillar medidas hostiles a la clase trabajadora, pero necesitan creerlas para no entrar en contradicción y porque el perfil derechista de este gobierno colma expectativas reprimidas ampliamente difundidas entre los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina que son bastante numerosos, que la inocencia les valga.

¿Hay democracia en Argentina? Quizá estemos ante un régimen que sea difícil clasificar, no basta con haber ganado elecciones para ser democrático (por caso Hitler llegó al poder gracias al voto del pueblo alemán). Se puede decir que dista bastante de ser un país donde exista un régimen democrático, este es un sistema bastante parecido al mexicano donde el gobierno afín a los poderes fácticos goza de una protección permanente de la prensa.
¿Cuánto durará Argentina en este callejón? Todo depende de cuánto le siga sirviendo al régimen actual poner la culpa de errores actuales en el gobierno anterior, en cuanto sus adherentes le sigan creyendo y en el tiempo que tarde la oposición en encontrar una estrategia inteligente para contrarrestar esta ola. La permanente sucesión de acciones negativas de este gobierno, pero solo rechazadas por sectores específicos, mantiene en un asombro que le cuesta abandonar a los opositores más convencidos y que impide construir una alternativa de poder.
Latinoamérica retomó el ciclo neoliberal, maldición...



sábado, 18 de noviembre de 2017

Más vale temer que ser feliz

En su libro "El Príncipe", Nicolás Maquiavelo dice que entre ser amado o temido, mientras no se pueda contar con ambas aptitudes, conviene ser temido. El temor es una sensación que anula el discernimiento de la sociedad y desvía su atención a aquello a lo que debe temer.
Maquiavelo fundaba su afirmación en el temor que inspira el gobernante sobre las masas, el miedo puede inhibir más rebeliones que el amor, la perversión, ambición e instinto de traición que moran en lo más recóndito del alma humana (aspecto que Maquiavelo intuía y que fue ampliamente estudiado por el Psicoanálisis) pueden hacer que se traicione a quien se ama, incluso aunque éste no nos haya dado motivos para ello, pero quien inspira temor, se sabe que cuenta con un arma para tomar represalias.
Este gran documental de Adam Curtis nos muestra el uso del temor para encarrilar una sociedad aparentemente sin rumbo por culpa de los vicios propuestos por la vida liberal.

El temor a occidente en el mundo árabe
Vamos a conocer la historia de Sayyed Qubt (foto), un egipcio que vivió en EEUU y observó con preocupación el estilo de vida americano: el egoísmo, la frivolidad, la falta de valores, lo que él definió como una sociedad corrupta desde su base. Qubt se mostró preocupado con los indicios de esa forma de vida en Egipto en los años '60 y manifestó su plan para fortalecer el rol del Islam para impedir la instalación de esa forma de vida.
Sin embargo lo peor del estilo de vida americano se instaló en Egipto, lo que había predicho Qubt finalmente se cumplió. Como respuesta a esto, Qubt formó la Hermandad Musulmana, una agrupación que buscará restaurar los valores perdidos por un modo de vida esencialmente corrupto. No solo en Egipto, sino en casi todo el mundo árabe se produjo una puja entre dictaduras prooccidentales (y apartadas de los valores islámicos, confundiendo modernización con occidentalización de la forma de vida) y sectores restauradores con mayor o menor grado de violencia. Muchos seguidores de Qubt formaron, luego de su muerte, la Jihad Islámica. Haciendo una interpretación radical de los análisis de Qubt, consideraron que aquellos que asimilaron los vicios de occidente estaban infectados de Jahilliyah una inconsciencia que sumía a la sociedad en un estado de barbarie asolapada que destruía los lazos sociales y morales del Islam, a tal efecto, podían considerar infieles a aquellos que siguieran este estilo de vida y matarlos. Estos actos terroristas despertarían el temor de la sociedad que así comprendería que seguían una senda equivocada. Por lo general, la percepción social de los actos terroristas era bastante diferente a lo que los jihadistas auguraban.

El temor rojo
En EEUU también había preocupación en algunos sectores conservadores por la pérdida de valores tradicionales que exhibía la sociedad norteamericana hacia la década del ´50 y ´60. El estado de bienestar de post guerra molestaba particularmente a un grupo de académicos liderado por Leo Strauss que luego se llamarían los neoconservadores. Como ya hemos hecho referencia en otras notas, este grupo "neocon" estaba inquieto con una sociedad estadounidense que cuestionaba la injerencia en otros países en el ámbito exterior y del papel de los ricos empresarios que aspiraban a controlar la economía (y la política) desde las sombras.
Con el arribo de muchos de estos neoconservadores a la Casa Blanca (bajo gobiernos republicanos fundamentalmente) se fomentó el temor a algún enemigo externo. Primero fue a la Unión Soviética, aunque la CIA no encontró evidencias de un desarrollo armamentístico que supusiera la destrucción de EEUU por parte de la URSS, los sectores neoconservadores elaboraron una serie de mitos y fantasías para justificar la rivalidad con los soviéticos atribuyéndoles una maldad inherente a su ideología. Los neocons exaltaron la imagen de los EEUU como garantes del bien, aquellos que llevan libertad y democracia a los pueblos oprimidos, la idea del destino manifiesto.
Lo peor que pudo ocurrir fue la caída de la URSS en 1991, para poner el foco en otro enemigo, los neocons apuntaron contra el terrorismo islámico aprovechando el atentado del 11-S (oh casualidad, ocurrido bajo un gobierno republicano plagado de neoconservadores) ese horror generado en la sociedad fue útil para controlarla mejor permitiendo que ésta resigne libertad a cambio de seguridad. Es que estos gobiernos que apelan al temor como forma de control se ponen en un papel de protectores de la misma sociedad a la que atemorizan: te invento un miedo a algo (a lo que no le temías, o cuya existencia quizá no conocías) y luego te digo que yo te protegeré contra eso.
¿Será casual que ahora el gobierno de Donald Trump (otro republicano rodeado de neocons) insista tanto con el tema de Corea del Norte?






lunes, 30 de octubre de 2017

FMI Parte 3: La alegría no es brasileña

Tras años de reformas progresistas, Sudamérica observa un retorno a las políticas de derecha. Los tiempos donde grandes masas de pobres ganaban derechos y engrosaban las clases medias parecen haber quedado en el pasado.
Esto no fue casual, los sectores reaccionarios de los distintos países desarrollaron un discurso durante años que fue asimilado por importantes sectores de estos países gracias a la colaboración de los grandes medios de comunicación, generalmente afines a los intereses de las oligarquías locales.
Afirmaciones como "el mal ejemplo de la dictadura venezolana" o "la corrupción inherente a los gobiernos populistas", repetidas hasta el hartazgo con noticias, casi siempre sin confirmar, que confirmarían estas "verdades", se hicieron eco en la población de nuestros países, incluso en aquellos beneficiados por los gobiernos populistas corruptos. Esto se sumó al retraimiento de la economía a nivel mundial debido a la crisis de 2008-09 en EEUU (¿cuantas veces sospechamos de las crisis provocadas?) que acarreó una caída en el precio de las commodities (productos primarios) de los que aún la gran mayoría de los países latinoamericanos depende.

Luiz Inácio "Lula" da Silva
Quien quiera controlar Sudamérica, debería dominar Brasil, el país más grande del subcontinente y una de las 10 economías más importantes del mundo. El Partido de los Trabajadores (PT), liderado por el dirigente gremial Luiz Inácio "Lula" da Silva, logró acceder al poder la década pasada tras algunos fracasos electorales durante los años ´90. Durante el gobierno de Lula, salió de la pobreza una población similar al total de habitantes de Argentina, el desarrollo brasileño era puesto como ejemplo hasta por dirigentes de derecha de otros países latinoamericanos. El prestigio de Lula fue tal, que logró ubicar en la presidencia a una casi desconocida, Dilma Rousseff.          Sin embargo, la reactivación de la cuarta flota determinada por el presidente de EEUU, Barack Obama y la crisis antes mencionada, sumados a una creciente campaña mediática en contra del gobierno, se empezaron a suceder las protestas en todo Brasil y la imagen de los políticos oficialistas empezó a caer en picada. Cuando el desgaste era ya considerable, los sectores conservadores se sintieron animados para desalojar del poder a la primera mandataria. Como estaban lejos aún de las elecciones presidenciales (que así y todo corren el riesgo de perder) decidieron suspenderla alegando peregrinas acusaciones de corrupción en una vergonzosa sesión parlamentaria donde no faltaron encendidos discursos de contenido fascista.
Michel Temer
Un problema que siempre tuvo el PT fue la alianza que hizo con sectores de un partido parásito: el PMDB (Partido de Movimiento Democrático Brasileño), un histórico partido de centro-derecha que no consigue acceder al gobierno sin realizar alianzas pero que tiene una gravitación enorme contar con su apoyo para gobernar Brasil.  Ya esto se vio en la destitución del ex presidente Fernando Collor de Melo cuyo partido de los trabajadores cristianos hizo alianza con el PMDB. Collor de Melo renunció acusado de corrupción y lo sucedió su vice, Itamar Franco... del PMDB.
La historia se repitió con Rousseff que terminó destituida y reemplazada por el impopular Michel Temer (del PMDB, por supuesto) quien inmediatamente comenzó con reformas de corte neoliberal.
En este documental repasamos la historia de la relación entre el FMI y el Brasil neoliberal, historia que hoy muchos quieren que olvidemos.






jueves, 21 de septiembre de 2017

El bulevar de los sueños rotos

Vivimos inmersos en una gran maraña de mentiras, algunos a esta falsa realidad la llaman la "matrix", en la cual los órganos de poder permanentemente nos imponen conductas, nos distraen, nos dicen que es bueno y que no, nos cercenan permanentemente el espíritu crítico y lo único que nos queda es no creer en nada y terminar observando la actualidad con pesimismo y, en palabras del documentalista Adam Curtis, frialdad irónica.
El siguiente documental llamado Hiper-Normalización hecho para la BBC nos muestra la propaganda realizada desde los años '70 por los sectores del poder dominante para mantener el control social, incluso en momentos donde parecían perderlo. Esta propaganda no le hizo asco al uso de la mentira, intensificandola en los últimos años.

La bomba atómica de los pobres
La película de Adam Curtis tiene varios puntos centrales, uno de ellos es el juego de EEUU con parte del mundo árabe, como la injerencia de EEUU para favorecer a Israel y fragmentar al mundo islámico hizo que algunos estados fomentaran los atentados suicidas como mecanismo de defensa.
Aquí se relata la historia de Hafez al Assad, presidente de Siria desde 1971 hasta su muerte en 2000 y padre del actual gobernante Bashar al Assad, que se sintió traicionado por Henry Kissinger quien ejercía un doble discurso para favorecer a Israel. La intervención de EEUU en el Líbano, so excusa de frenar la matanza de palestinos por parte de minorías cristianas (ante la mirada cómplice del ejército israelí) fue intolerable para el líder sirio, en consecuencia al Assad forjó alianza con Irán, que se mantiene hasta hoy, para combatir con atacantes suicidas e infringir daño a países con mayor poderío militar y ajenos a sufrir masacres en sus territorios.
EEUU es una superpotencia, nadie lo duda, pero se cuida de enfrentar a enemigos que le puedan ocasionar grandes e imprevisibles daños aunque los supere militarmente (esto explica los constantes actos disuasorios de Corea del Norte en estos días). Las heridas de Vietnam seguían doliendo, y en el Líbano la partida de las tropas enviadas por Ronald Reagan fue vergonzosa.
H. al Assad se dio cuenta de  esto y logró mantener a raya por años a las potencias incluso haciendo inteligencia al organizar atentados que luego no se los iban a adjudicar al gobierno sirio, occidente eligió su chivo expiatorio.

El coronel nunca tuvo quien le escriba
Al ver el enfado interno que provocó la huida de los marines del Líbano y las víctimas norteamericanas por atentados terroristas en Europa, Ronald Reagan buscó a un rival fácil para echarle la culpa y dar la impresión a sus ciudadanos que estaba tomando las riendas del asunto: el coronel Muammar Gadafi.
El presidente libio estaba aislado, no lo comprendían ni los mismos presidente de otros estados árabes quienes no confiaban en él. Gadafi encajaba en la categoría del caudillo megalómano al que las acusaciones falsas de EEUU lejos de indignarlo, le alimentaban el ego y se hizo cargo de atentados que el estado libio no estaba a la altura de poder coordinar.
La imagen de villano exótico de Gadafi incluso fue explotada por el cine propagandista de Hollywood que a la hora de mostrar tiranos repugnantes se inspiraban en la figura del líder libio que gracias a la fama que le hicieron en EEUU, alcanzó fama mundial de "malo". El perfil más bajo y de apariencia más occidental de Hafez al Assad no encajaba en este estereotipo que buscaba difundir Washington.
Los atentados suicidas en Oriente medio no cesaban, al mundo se le ocultaban las atrocidades cometidas por Saddam Hussein contra los kurdos y contra los iraníes usando armas químicas provistas por occidente, pero todo el mundo estaba con los ojos puestos en Libia.
Con los años Gadafi pasó al bando de los buenos y tuvo un triste final. Durante los primeras años del siglo XXI se lo mostró como un líder aprobado por occidente, esto fue porque reconoció como propios los atentados que le adjudicaron y que no cometió, para que le levantaran embargos económicos que oprimían al país y que también accedió a destruir armas de destrucción masiva... que nunca tuvo...
La historia de su caída y la traición de la que fue víctima en sus últimos años fue un claro ejemplo de como se puede presentar un movimiento de liberación en el marco de una conspiración llevada a cabo por mercenarios pagados por potencias extranjeras cuyos mandatarios pocos años antes se reunían con Gadafi y se sacaban fotos con el tirano redimido vuelto a caer en desgracia.

La falsa ciberlibertad
Por los años '80 se da el crecimiento incesante de lo que conocemos como ciberespacio, lo que parecía ciencia ficción se convertía en realidad, y el desconocimiento de estas nuevas tecnologías hacía que muchos pecaran por inocentes creyendo que el espacio virtual creado por la informática estaba exento de la regulación de los poderosos.
Las grandes empresas utilizan hasta el día de hoy la informática para hacer negocios, conocer a sus clientes más de lo que estos imaginan y los gobiernos para espiarnos. Además existe una oligarquía tecnológica que determina que contenidos deben estar más accesibles para los usuarios y cuales no nos enteraremos jamás de su existencia.
Las redes sociales son un fenómeno que aparentemente es un ejemplo de libertad, pero está harto demostrado el uso de la manipulación política vacía de contenidos, como en las marchas de Occupy Wall Street en EEUU, muy bueno el discurso antisistema, somos el 99%, todo muy bonito... pero no concretaron nada, sabían que no les gustaba del sistema, pero no sabían como ponerse de acuerdo en cambiarlo. Conclusión: hoy los gobierna Donald Trump, un ejemplo de alguien que piensa en mantener con sus privilegios a la clase dominante y que hizo negocios a expensas del estado.

La mentira está allá afuera
Este documental hace mención a la moda ovni que tan bien supieron desarrollar en EEUU desde el caso Rosswell, los misterios del área 51, el cine, la televisión (Alf, The X-Files) e innumerables relatos más o menos conspiranoicos de avistajes ovnis analizados algunos de ellos por... ufólogos...
Las teorías alienígenas son distractivas, inquietantes y nos tranquilizan como especie, no somos malos por naturaleza, nos vuelve malvados el poder que una raza extraterrestre ejerce sobre los órganos de poder que controlan el planeta, el supuesto pacto entre la clase dominante y los alienígenas.
Lamentablemente para los fanáticos de los seres del espacio exterior, se sabe que muchos avistamientos de ovnis eran de aparatos hechos en la tierra en el marco, muchos de ellos, de experimentos de las fuerzas armadas de EEUU, otros eran para distraer a la gente simplemente.

La película echa luz sobre la manipulación de la cual somos víctimas en la actualidad, la cual no es nueva, solo diferente porque se emplean nuevas herramientas tecnológicas, los villanos hoy no son Gadafi, Ceausescu o Hussein, sino el gobierno norcoreano o Nicolás Maduro ¿es que acaso las únicas calamidades que ocurren en el mundo pasan en esos 2 países?
Como en los años 30, otra vez se vuelve a acusar a los inmigrantes cuando los verdaderos culpables de nuestras desgracias son gente de muchísimo poder a quienes se nos ha enseñado a admirar y envidiar o que ni siquiera les interesa que los conozcamos.
La historia de la infamia está plagada de términos hermosos: libertad, democracia, república y se puede leer en Facebook.